-

El río
Y resulta que el río no tenía cauce, y descaminado iba ahogando corazones, a veces de…
-

Mentiras y nada
Qué me queda si no soy nada, ese silencio que se ahoga en mi garganta y…
-

No tengo más poemas
No tengo más poemas, se me han caído todos de las manos, me han dejado solo,…
-

Espadas – por El cristal de Rosshalde
Originalmente publicado en El cristal de Rosshalde: Quiero espadas en mis ojos, cortar al viento, rasgar…
-

Explosiones
Cuando las miradas se cruzan inesperadas brotan de cada instante explosiones que todo lo deshacen, se…
-

Se acerca la 53 Azoka de Durango
«ofrecerá entre sus novedades 304 libros, 93 discos, 18 revistas y una publicación electrónica, así como…
-

Cambio humano por robot
Hoy mil miradas desvanecidas y olvidadas ven a sus machines de cerebro enlatado y músculo abrir…
-

Dimito
Dimito. Dimito porque de tu corazón tan solo veo las arañas, ésas que salen en cacería…
-

Amor como el Guadiana
A veces, sólo a veces, tenías en tus manos mi pecho, ése que se perdía enmarañado…
