Litros de alcohol que recorren el cuerpo,
sal endulzada que alimenta la mente,
vuelos de locura que arropan el azul,
y un sórdido momento que alza su arma…
Cuando el sopor gobierna las estaciones,
cuando el vino es rey invitado,
la noche golpea el lado fútil
de un círculo enviciado imposible…
Y se levanta tras la mañana el rojo,
corretea la cabeza calva del sauce,
busca un charco de sangre en el agua
y desaparece encadenado al cartón envejecido…
Muere muriendo asesinado el viento,
salta al galope del miedo imbécil,
se arrastra el colmillo mordido en carne
y llora dios en un infierno blando…
Al atardecer se recuerda la isla,
el sol salir huyendo del día,
la flor chupar la saliva del vómito
y vivir creyendo saber matar…
Hombre, infierno, tierra en celo,
sangre, vida, lobo enamorado,
pienso, rastrojo, olor de fuego,
llave, cadena, miedo esperpento.
Iñaki Navarlaz Rodríguez
Imagen de geralt (fuente Pixabay)


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