Me dejaste el miedo en un tatuaje
que me puse cerca del corazón,
subimos demasiado rápido hacia las montañas
pero detrás ya no quedaba nada, el vacío,
nuestros ojos llenos de miradas
sólo podían arrancarse las pestañas.
Perdimos todos los trenes porque cogimos éste,
el que nunca paraba estaba siempre de viaje,
nos daba la vuelta al mundo,
nos dormía en un para siempre,
creímos que éramos invencibles
y sólo nos vendíamos el humo.
Te dejé los huesos en un cofre
que te puse cerca del corazón,
huimos tan rápido del camino que compartimos
que olvidamos despedirnos, ¡mejor!
nuestras manos llenas de caricias
sólo estrangularnos hubieran podido.
iñaki navarlaz rodríguez
Imagen de <a href=»https://pixabay.com/es/users/MabelAmber-1377835/?utm_source=link-attribution&utm_medium=referral&utm_campaign=image&utm_content=4914971″>Mabel Amber</a> en <a href=»https://pixabay.com/es/?utm_source=link-attribution&utm_medium=referral&utm_campaign=image&utm_content=4914971″>Pixabay</a>


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