Las palabras se van marchando en soledad,
en ese silencio arrancado del mar
que nos cubre la mirada,
dejándolas solas y arrimadas
a la sombra
del olvido;
abandonadas.
Fugaz
a veces
el encuentro deseado;
besan los labios el camino,
el último suspiro a la vida,
caricias que encañonan nuestros cuerpos en humedad.
Iñaki Navarlaz Rodríguez
«A la contra»
Imagen de moshehar


Replica a Marijose Luque Fernández Cancelar la respuesta