La lluvia teje en las miradas
lágrimas aferradas a la piel,
pequeñas muecas de olvido
en las caricias
que perdemos
solos.
Y
en esa
soledad de infinitos
reproches, de bailes acabados,
nos ruge el corazón aplastado,
mojados en lágrimas de lluvia demoledora.
Iñaki Navarlaz Rodríguez
«A la contra»
Imagen de G4889166


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