Me tiré a los sueños
de mi soledad porque tenía que huir
de esos momentos perpetuos
que me destruían por dentro y por fuera.
Hundí mis manos en el suelo del abismo
violando con cada mirada todos los ratos
que pasamos bailando en el borde del sol.
Y me fui a decirle cosas a la vida.
Quise insultar a mis labios.
Tanto amor que como un vampiro
me había quitado los besos,
sólo me amó y me dijo adiós…
Morí…
Iñaki Navarlaz Rodríguez (Corazones Idiotas)
Imagen de pixel2013


Deja un comentario