La gran pistola del hombre pequeño

La locura se ha hecho dueña de la calle,
el desprecio más sutil gobierna de la mano del miedo,
mientras por el horizonte empiezan a colgar
cuerpos que ya no quieren respirar,
y en esos momentos en los que se odia
los hombres devoran el olor maldito de la sangre.

El río se vuelve mar cuando anochece,
el viento comienza su baile
al son de una descarga de veneno,
mientras en las ventanas aparecen miradas furtivas
buscando un motivo para matar,
y es entonces cuando la vida se va,
con el ruido enmudecido de una explosión.

Y los hombres envidian mientras la muerte mira,
el amor desaparece cuando se drogan
para superar las palabras vacías de la conciencia,
y es entonces,
cuando ellos se suicidan porque la vida no puede.

Iñaki Navarlaz Rodríguez (La verdad muerta)


Imagen de esus4 (Pixabay) – editada

Respuestas

  1. Avatar de MJBeristain

    Muy fuerte, Iñaki, muy bueno.

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  2. Avatar de pazlabrasdeluz

    Bravo… Y que ningún bien-pensante se ponga a buscar la causa en la pistola, aunque apunte como un dedo

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