La maldición de Byron

Soy un cuerpo maldito, una mirada perversa

que mira por debajo de tu piel,

y gime de placer cuando contempla

el instante que precede a un beso.


Atrapado por una mente extraña

retuerzo mis pensamientos por un mar

de olas inexistentes y corales venenosos,

y en esos segundos se golpea mi vista

contra el bestiario…


Con el alma de rojo, con los ojos de aturdido,

escucho lo ya callado,

entre mentiras y sórdidas ideas

reclamo un sitio para una historia irreal.


Mientras, tú fracasas al compás de una maraca,

y yo río mi inocencia condenada…


Soy una maldición que se arrastra a por ti,

y cuando llueva morderá tu alma seca

para mojarla de zumo perverso,

respirando el aire que te ahoga

y muriendo para vivir,

vive para soñar,

y sueña para mí.

Iñaki Navarlaz Rodríguez

Imagen de SpiritBunny (fuente Pixabay)

 

Deja un comentario