Se me arrugó tanto el horizonte
que mis ojos sólo alcanzaban a ver la niebla.
Y a la espera de la vida;
pasó el tren, del que sólo vi su sombra.
iñaki navarlaz rodríguez
Corazones Idiotas

Se me arrugó tanto el horizonte
que mis ojos sólo alcanzaban a ver la niebla.
Y a la espera de la vida;
pasó el tren, del que sólo vi su sombra.
iñaki navarlaz rodríguez
Corazones Idiotas
Deja un comentario