A máxima velocidad

La pandereta vuelve a sonar con fuerza,
con ese arranque de españas rancias,
y de nuevo al tocar la banda, desafina
metiendo su mano en el infierno.

Y arde, y el mundo entero se le ríe,
aunque llorar debiéramos.
Su dedo de magia se revolvió contra él,
la huerta sólo le dio hierro y limones.

iñaki navarlaz rodríguez

«Poesía de palabras duras»

Imagen: captura en http://www.elpais.com

Respuesta

  1. […] a través de A máxima velocidad — Corazones Idiotas […]

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